Hoy os quiero contar algunos de los trucos que me han ayudado a mi en su día. Espero que a vosotros también os sea de gran utilidad y los compartais con familiares y amigos!
1) Muchas veces nos cargamos de utensilios de cocina que raras veces llegamos a usar. Es una pena, por el espacio que ocupan en la cocina igual que por el gasto que suponen.
Por ejemplo, para pelar jengibre, basta con rasparlo, con la punta de una cuchara boca a bajo. Va a la perfección. Lo habéis probado?
2) No sé si os habrá pasado alguna vez, pero a mi particularmente, no me gusta cuando comes un mil hojas y el hojaldre está blando.
¿Cómo conseguir que un hojaldre no quede «remollit» o blando (o al menos tarde mucho más en deteriorarse), por una crema o nata en un mill hojas?
Cuando horneamos una plancha de hojaldre hay que pincharla previamente con un tenedor o rodillo de púas reiteradamente para que cuando suba con el calor y se desarrollen las capas de la masa no salgan bultos o irregularidades en la superficie. Justo cuando veamos que la plancha de hojaldre se está empezando a desarrollar, colocamos otra plancha de horno encima, encajándola, e impidiendo que suba. Una vez cocida la masa, se retira esta bandeja que hemos colocado encima y se espolvorea el hojaldre con azúcar glass y se gratina. Este proceso hará que se forme una capa dura de caramelo encima de la masa, que además de darle un color agradable, impedirá que la humedad del relleno penetre con tanta facilidad.
3) Espesar una salsa, en frío o caliente, sin añadir sabor, ni color. Para mi en su día una auténtica revelación: Goma Xantana.
Con ella puedes cambiar texturas convirtiendo un líquido en algo mucho más denso. En Cookiteca la tenéis bajo el nombre de Gelespesa. En el envase te indican la proporción correcta de uso.
A ver si os sirven tanto como a mí en su momento…
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